Mathilda es una novela breve e intensa escrita por Mary Shelley entre 1819 y 1820, aunque permaneció inédita hasta 1959. En ella, la autora se adentra en un territorio oscuro y profundamente psicológico, explorando temas como la soledad, la culpa y el amor prohibido. La historia sigue a Mathilda, una joven que, tras perder a su madre al nacer, crece aislada hasta que su padre regresa a su vida. Sin embargo, el reencuentro se torna trágico cuando él confiesa un amor incestuoso por su hija, sumiéndola en una espiral de angustia y aislamiento.
Más allá de su trama provocadora, la novela destaca por su tono melancólico y su exploración de la psique de su protagonista, reflejando los propios conflictos personales de Shelley tras la pérdida de su esposo y sus hijos. Mathilda se aleja del gótico tradicional para profundizar en el sufrimiento humano con una sensibilidad moderna, convirtiéndose en una obra fascinante dentro de la literatura romántica y un testimonio del talento de su autora más allá de Frankenstein.